POR UNA VERDADERA CULTURA DE LA VIDA HUMANA

 

A. Inspiración
- Texto bíblico: Sab. 11, 23 - 12, 2
- Encíclica: “Evangelium Vitae”

 

B. Formulación

«Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho..., porque todas las cosas son tuyas y tu soplo las envuelve y las penetra, Señor, amigo de la vida” (Sab 11,24.26; 12, 1)

 

Dejémonos guiar del amor de Dios por la vida

En un momento, en el que la vida está especialmente amenazada, como Familia Salesiana nos comprometemos a:

■ asumir con gratitud y con alegría la vida como un don inviolable,

■ promover con pasión la vida como un servicio responsable,

■ defender con esperanza la dignidad y la calidad de toda vida, sobre todo la más débil, pobre e indefensa.

 

C. Motivaciones

 

El Aguinaldo quiere ser “una reafirmación precisa y firme del valor de la vida humana y de su inviolabilidad, y, al mismo tiempo, una apasionada llamada dirigida a todos y cada uno; en nombre de Dios: respeta, defiende, ama y sirve a la vida, ¡a toda vida humana! ¡Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad" (EV 5, cursivas originales)

“Dios creó al hombre incorruptible, lo hizo imagen de su misma naturaleza. Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen”. (Sab 1,13-14; 2, 23-24). Cfr. la muerte de Abel por parte de Caín (Gn 4, 2-16).

“La pregunta del Señor «¿Qué has hecho?», que Caín no puede esquivar, se dirige también al hombre contemporáneo para que tome conciencia de la amplitud y gravedad de los atentados contra la vida, que siguen marcando la historia de la humanidad; para que busque las múltiples causas que los generan y alimentan; reflexione con extrema seriedad sobre las consecuencias que se derivan de estos mismos atentados para la vida de las personas y de los pueblos” (EV 10).

 

D. Por una verdadera cultura de la vida humana

Ante una cultura de muerte estamos llamados, por tanto, a tomar la vida como evangelio y a releer el evangelio de la vida, para celebrarlo y servirlo.

“Renovados interiormente por la gracia del Espíritu, «que es Señor y da la vida», hemos llegado a ser un pueblo para la vida y estamos llamados a comportarnos como tal” (EV 79).

 

1. La vida como evangelio
La vida es una vocación y una misión; esto implica
■ recibir y amar la vida como don
■ asumir responsablemente la vida como compromiso.

2. El evangelio de la vida

Cristo ha venido para que todos tengan vida y la tengan en abundancia, lo cual exige nuestro compromiso pastoral y educativo; es decir:


■ servir y hacer crecer la vida, con el don de la propia

■ defenderla, sobre todo la de los más indefensos: los niños, los pobres, los enfermos, los ancianos;

se trata de una responsabilidad de la familia, de la iglesia, de la escuela, que se ponen al servicio de la vida.

■ formar


● para la plenitud de vida: sentido de la vida y proyecto de vida

● para el respeto y promoción: vida y sexualidad, vida y ecología, vida y dignidad humana
● para el deber: conciencia moral respecto al valor inconmensurable una vida digna y plena

 

3. Programa “salesiano” por la vida


Para crear una cultura de la vida es necesario hacer resplandecer la original novedad del Evangelio de la vida. Esto implica:


■ que todos los miembros de la Familia Salesiana propongan estos contenidos ya desde el primer anuncio del Evangelio y, después, en la catequesis y en las distintas formas de predicación, en el diálogo personal y en toda acción educativa;

■ que los educadores, profesores, catequistas y agentes pastorales pongan de relieve las razones antropológicas que fundamentan y sostienen el respeto de toda vida humana;

■ que todos trabajemos en red con cuantos están comprometidos en hacer surgir una nueva cultura de la vida. (Cfr. EV 82)

 

Don Pascual Chávez Villanueva
Rector Mayor